Cuando se habla de diversificación global en las carteras, la mayoría de los inversores piensan en tres grandes categorías: mercados desarrollados (EE. UU., Europa, Japón), mercados emergentes (China, India, Brasil) y activos alternativos. Sin embargo, existe una cuarta categoría menos conocida, pero cada vez más relevante: los mercados fronterizos (frontier markets).
Estos países representan la “frontera” entre las economías emergentes y las menos desarrolladas. Si bien conllevan riesgos importantes —políticos, económicos y de liquidez— también ofrecen oportunidades de crecimiento que no siempre están disponibles en los mercados tradicionales.
En este artículo exploraremos qué son los mercados fronterizos, por qué están ganando atención en 2025, cuáles son las oportunidades que presentan, qué riesgos esconden y cómo puede un inversor acceder a ellos de forma inteligente.
1. ¿Qué son los mercados fronterizos?
Los mercados fronterizos son economías que aún no cumplen los requisitos para ser consideradas emergentes, pero que muestran cierto grado de desarrollo económico y financiero.
Algunas características típicas son:
- Bolsas de valores pequeñas, con pocas empresas cotizadas.
- Baja liquidez, lo que dificulta comprar y vender grandes volúmenes de acciones.
- Dependencia de materias primas o de unos pocos sectores económicos.
- Instituciones en desarrollo, con marcos regulatorios menos sólidos.
- Alta volatilidad política y económica.
El índice MSCI Frontier Markets es uno de los más seguidos, e incluye países como:
- Vietnam
- Nigeria
- Kazajistán
- Marruecos
- Kenia
- Rumanía
- Bangladesh
- Kuwait (antes de pasar a emergente)
Estos mercados representan un espacio intermedio: más desarrollados que países pobres sin mercados financieros funcionales, pero menos integrados que los emergentes clásicos como China o Brasil.
2. ¿Por qué interesan a los inversores en 2025?
En el contexto actual, varios factores han aumentado el interés en los mercados fronterizos:
- Diversificación geográfica real: Muchos emergentes están dominados por China e India. Los fronterizos ofrecen exposición a regiones ignoradas por la mayoría de los índices.
- Crecimiento económico potencial: Países con poblaciones jóvenes, urbanización en aumento y mejoras en infraestructuras tienen potencial de crecimiento superior al promedio global.
- Valuaciones atractivas: Sus mercados bursátiles suelen cotizar con múltiplos bajos (P/E, P/B), en parte por el riesgo percibido.
- Baja correlación con mercados desarrollados: En teoría, los shocks que afectan a EE. UU. o Europa no impactan igual a Vietnam o Nigeria, lo que puede mejorar el perfil de riesgo/rentabilidad de una cartera.
- Acceso creciente: ETFs, fondos especializados y mejoras tecnológicas han hecho más sencillo invertir en estos países.
3. Oportunidades en los mercados fronterizos
a) Crecimiento demográfico y consumo interno
Muchos países fronterizos tienen poblaciones jóvenes y en expansión. Por ejemplo, Nigeria es el país más poblado de África, con más de 200 millones de habitantes y una media de edad de apenas 18 años. Esto implica un aumento en el consumo interno y una base laboral amplia.
b) Urbanización e infraestructura
Vietnam, Bangladesh o Kenia están invirtiendo fuertemente en carreteras, energía y telecomunicaciones. Estas mejoras pueden acelerar la productividad y abrir oportunidades para empresas de construcción, bancos y telecomunicaciones.
c) Recursos naturales estratégicos
Kazajistán, Nigeria o Marruecos son ricos en petróleo, gas, fosfatos y minerales críticos. En un mundo que busca diversificar su suministro de materias primas, estos países pueden ganar relevancia.
d) Potencial de “ascenso” a emergentes
Algunos mercados fronterizos han logrado mejorar su estatus. Kuwait pasó de frontera a emergente en 2020. Vietnam se perfila como el próximo candidato, lo que suele atraer flujos masivos de capital de fondos indexados.
e) Infraestructura digital y fintech
La falta de sistemas financieros tradicionales robustos ha impulsado soluciones digitales. En Kenia, el sistema de pagos móviles M-Pesa es un ejemplo de cómo la innovación fintech puede prosperar en un mercado fronterizo.

4. Riesgos de invertir en mercados fronterizos
a) Riesgo político
Golpes de estado, cambios de régimen o inestabilidad institucional son comunes en varias naciones fronterizas. Esto puede derivar en nacionalizaciones, cambios regulatorios abruptos o incluso cierres de mercado.
b) Riesgo de liquidez
Las bolsas de valores fronterizas son pequeñas y con bajo volumen. Vender una posición puede ser difícil sin afectar el precio.
c) Riesgo cambiario
La volatilidad de las divisas locales frente al dólar o el euro puede erosionar las ganancias de la inversión. En algunos casos, la inflación descontrolada es un riesgo añadido.
d) Dependencia de materias primas
Algunos países dependen en exceso del petróleo, gas o minerales. Esto los hace vulnerables a las fluctuaciones de precios internacionales.
e) Riesgo de gobernanza empresarial
La transparencia contable, la protección al inversor minorista y los estándares regulatorios son mucho más débiles que en mercados desarrollados.
5. Cómo acceder a los mercados fronterizos
Para un inversor minorista, invertir directamente en la bolsa de Vietnam o Nigeria es complejo. Sin embargo, existen alternativas más accesibles:
- ETFs especializados
- iShares MSCI Frontier and Select EM ETF (FM), que diversifica entre varios países fronterizos y emergentes pequeños.
- ETFs regionales, como los centrados en África o el Sudeste Asiático.
- Fondos de inversión activos
Algunos gestores especializados se enfocan en buscar oportunidades en mercados fronterizos, aprovechando su conocimiento local. - Acciones ADRs
Algunas empresas de mercados fronterizos cotizan en EE. UU. o Europa mediante ADRs (American Depositary Receipts). - Bonos soberanos y corporativos
Muchos países fronterizos emiten deuda que puede ser comprada a través de ETFs o fondos especializados.
6. Estrategias para mitigar riesgos
Invertir en mercados fronterizos no es para todos, pero se pueden tomar precauciones:
- Diversificación amplia: No concentrarse en un solo país. Un ETF regional reduce riesgos específicos.
- Exposición limitada: No más del 5–10 % de una cartera diversificada.
- Horizonte de largo plazo: Estos mercados pueden sufrir caídas bruscas en el corto plazo, pero compensar con crecimiento en décadas.
- Cobertura cambiaria: En algunos casos, usar instrumentos que mitiguen el riesgo de divisa.
- Enfoque en sectores estratégicos: Telecomunicaciones, consumo básico y bancos suelen ser apuestas más estables que empresas muy dependientes de exportaciones.
7. Ejemplo práctico de diversificación con mercados fronterizos
Supongamos un inversor con una cartera global de 100.000 € en 2025:
- 60 % Mercados desarrollados (EE. UU., Europa, Japón).
- 25 % Mercados emergentes (China, India, Brasil).
- 10 % Mercados fronterizos (Vietnam, Nigeria, Marruecos vía ETF).
- 5 % Activos alternativos (oro, REITs).
Esta distribución permite añadir la diversificación geográfica y el potencial de crecimiento de los fronterizos sin comprometer demasiado el riesgo total.
8. ¿Cuál es el futuro de los mercados fronterizos?
El atractivo de estos mercados depende de su capacidad para mejorar instituciones, estabilizar economías y atraer inversión extranjera. En 2025 se observan tendencias positivas:
- Vietnam: consolidándose como alternativa a China en manufactura, con flujos crecientes de inversión extranjera.
- Bangladesh: fuerte crecimiento en el sector textil y digital.
- África subsahariana: población joven y avances en digitalización financiera.
Sin embargo, los riesgos persisten: inestabilidad política, falta de liquidez y exposición excesiva a commodities.
Lo más probable es que los mercados fronterizos sigan siendo un complemento, no el núcleo de las carteras. Pero para los inversores dispuestos a asumir riesgos y con visión de largo plazo, pueden ofrecer retornos extraordinarios.

Conclusión
Los mercados fronterizos representan una de las áreas más arriesgadas, pero también más intrigantes del mapa de inversión global. Con poblaciones jóvenes, abundancia de recursos y potencial de crecimiento, ofrecen oportunidades que difícilmente se encuentran en mercados saturados.
No obstante, su inversión exige cautela, diversificación y horizonte de largo plazo. No sustituyen a los emergentes o desarrollados, pero pueden ser un condimento valioso en una cartera bien estructurada.
En 2025, el acceso a ETFs y fondos especializados facilita que incluso los inversores minoristas participen en esta clase de activos. El reto está en equilibrar el atractivo de las oportunidades con la gestión rigurosa de los riesgos.
